Mentores – Mi abuelo

Después de mucho pensar sobre el tema, y evaluar los pros y contras, he decidido lanzarme al agua en el mundo de los blogs.

Con el fin de dar especial jerarquía a esta primera entrada en el blog, aprovecho que se conjugan varios acontecimientos trascendentales, por lo menos para mi!  Mañana, 21 de noviembre de 2012, mi abuelo Juan José Amado Burgos hubiese cumplido 100 años. Él falleció a sus 96 años, un de 5 abril.

Papa Pungo, como lo conocimos sus 18 nietos, ha sido una de las personas más influyentes en mi vida, tanto profesional, como familiar. Su ejemplo de convivencia matrimonial, respeto, fidelidad, cariño y pasión a mi abuela Luisa, tras casi 70 años de vida juntos es uno que llevo conmigo para referencia, como una wikipedia de bolsillo.

Avivó mi curiosidad científica desde niño. En secundaria me ayudó a construir un cañón eléctrico y varios otros experimentos para la semana de la ciencia en la escuela. En mis años universitarios y profesionales tuve el privilegio de trabajar, intercambiar ideas y debatir con el sobre muchos temas, tanto técnicos, como científicos y de la vida.  Él registró cuatro patentes en la oficina de patentes de los Estados Unidos. Una para fabricar esferas huecas mediante fundición centrífuga  (http://www.google.com/patents/US3856452 ), otra para fabricar tubos con paredes espirales ( http://www.google.com/patents/US4336702 ), otra para formar proyecciones en miembros tubulares (http://www.google.com/patents/US4196608 ) y la última y más importante, traducido literalmente: Método para fabricar contenedores con receptor integral para la válvula ( http://www.google.com/patents/US4121528 ), o en términos panameños, es la patente del tanque de gas de aluminio, de 25 lbs, que se usa en nuestro país comúnmente.

De él heredé varias cajas de libros, pero más importante, heredé la idea que en Panamá podemos soñar, crear, inventar y desarrollar todo tipo de soluciones para nuestros problemas. Tenemos la capacidad para forjar un futuro próspero y el nivel para destacarnos inclusive en el extranjero. Gracias abuelo!

Como homenaje incluyo este artículo, escrito por el periodista Julio Bermúdez Valdés, y que apareció en el diario Panamá América el 4 de abril del 2004.

Juan José Amado Burgos

Noventa y un años no es una vida sino muchas; un acontecimiento que provoca respeto y admiración cuando se está frente a una de esas personas que las ha vivido, cuando los recuerdos le hacen retornar a los días de la creación y el esfuerzo, de la iniciativa y la constancia… porque sobre todo, ha sido parte de ese equipo de hombres que ayudó a construir una Nación

Haberla conocido no sólo fue verla, sino quedar prendado de ella. Era una joven norteamericana de ascendencia italiana, de unos ojazos expresivos y modales encantadores; aguda en sus razonamientos y de una sonrisa feliz y tierna, que no había podido ni quería olvidar; -“que bueno sería quedarse con ella para siempre”-, había pensado, y por alguna de esas razones misteriosas del corazón tuvo la sensación de que sería la mejor madre que podía darle a sus hijos.
Así que no pasó mucho tiempo desde que obtuviera el título de Ingeniero Eléctrico en la Cornell University, de Ithaca, New York, en 1936, cuando Juan José Amado Burgos, ya en Panamá, le comunicó a sus padres la decisión de regresar a Estados Unidos con el declarado propósito de traérsela para el Istmo. Es que Luisa D”Orazio se le había convertido en algo de lo que ya no podía prescindir, así que fue breve el espacio entre la determinación y el hecho, y en 1938 las campanas de la iglesia anunciaron la boda.
Han pasado 63 años desde entonces y en ese período nacieron Miguel Antonio, Camilo José, Juan José, María Luisa e Inés María, y un agradable y numeroso grupo de nietos.
Son hechos que se cuentan más rápido de lo que se viven, según ha dicho alguien cuyo nombre no recuerdo, pero lo cierto es que desde ese momento hasta que se retiró de sus actividades públicas, hace algunos años, Juan José Amado Burgos hizo parte de un equipo de hombres que ayudaron a forjar el país que tenemos.
Excelente referencia si se considera que por estos días, cuando se celebra el centenario de la Nación, las preguntas obligadas son: ¿cómo fue que llegamos hasta aquí y quiénes lo hicieron posible?; para concluir que en esa suma de esfuerzos hubo hombres que descollaron. Juan José Amado Burgos es uno de ellos.
Es algo en lo que coincidirán, por ejemplo, los muchos panameños que de él aprendieron física en la Universidad de Panamá, o aquellos que estuvieron bajo su Decanato en la Facultad de Ciencias Naturales y Farmacias, entre 1944 y 1952 cuando renunció para dedicarse a sus actividades empresariales. O aquellos que hicieron parte de ese grupo empresarial que, tras dar continuidad a la obra de su padre, llevaron la energía eléctrica al interior de la República.
“Se venía la serie mundial de béisbol -recuerda- y había un clamor popular por escucharla a través de la radio, por lo que era necesario instalar las plantas de energía”. Años 30. Para ese momento la tarifa de energía se cifraba a razón de un dólar al mes por cada foco que tuviera el usuario.
En 1941 fundó la conocida empresa “INGENIERÍA AMADO S.A.”, y a través de ella promovió, por primera vez en Panamá, la utilización de estructuras de acero en la industria de la construcción.
Un documento biográfico elaborado por sus hijos cuando Juan José Amado Burgos cumplió 50 años de vida profesional, revela que INGENIERÍA AMADO compitió ” con empresas internacionales como la Pascoe y la Buttler, ambas norteamericanas, logrando desplazarlas totalmente de nuestro mercado”.
Incorpora también a su actividad la refrigeración y es quien instala los primeros equipos de aire acondicionado en la Presidencia de la República en 1942; crea además AIRE FRIO S.A., la primera empresa panameña que instala cuartos fríos y frigoríficos en la ex zona del Canal.
Pero seguramente los muchos panameños que disfrutaron jornadas memorables en el histórico estadio Juan Demóstenes Arosemena, como la pelea de título mundial de Ismael Laguna con Carlos Ortiz, por ejemplo, ignoran que el tendido eléctrico de dicho coliseo fue instalado por la personalidad a la que nos referimos hoy.
Además: “el actual edificio de administración de la Universidad de Panamá, las instalaciones de la Cervecería Nacional y el tanque de agua potable de la ciudad de Chitré,” entre otras obras, se realizaron bajo su responsabilidad.
A él se le atribuye asimismo haber sido la columna vertebral del desarrollo metalmecánico de Panamá. Metafóricamente diremos que dio estructura al edificio en que se sostiene gran parte del país.
¿Cómo se hace y como crece un país? Cuando las obras que se realizan benefician a quienes lo habitan; cuando son capaces de tener un alcance colectivo. Los edificios en que se alojan funcionarios y empleados; los lugares donde se recrean numerosos ciudadanos. El cilindro de gas de 25 libras, por ejemplo, que hoy permanece en cada hogar panameño también fue su invención. Son los puntos donde converge el colectivo que habita una Nación.
En agosto de 1983 Juan José Amado Burgos recibió, entre muchas de las condecoraciones que le han otorgado, la orden Vasco Núñez de Balboa, en el grado de Gran Oficial, de manos del entonces presidente de la República, Ricardo De La Espriella. Ya con anterioridad había recibido el reconocimiento de sus trabajadores y colaboradores, así como de la Sociedad Panameña de Ingenieros y Arquitectos.
Hombre de inventiva y creatividad, argumentó y guió numerosas novedades en Panamá según revelan varios de sus artículos aparecidos en la prensa local.
“Tuvimos buenos momentos” nos dijo esta semana cuando nos tocó conversar con él. No fue fácil, porque cada pregunta le significó remontarse en años, buscar con ternura la mirada de sus hijos para completar las ideas, y al mirar a Doña Luisa, la mujer de su vida, afirmar: “ella ha sido muy buena”.
Ha sido un hombre exitoso, no sólo por sus logros empresariales, sino por la familia que forjó. Hijo del abogado Juan José Amado y de Aminta Burgos, es uno de doce hermanos, cinco varones y siete mujeres. Nació el 21 de noviembre de 1912.
Piensa que en sus tiempos el país era más seguro, ahora le preocupa el ascenso de la violencia y los asaltos.
Recuerda lo mucho que quiso a su padre y en cuanto admiró a su hermano Miguel, ex diplomático, y un hombre de mucho carácter, según nos relató, y a quien debe el haberse ido a New York para que pudiera recibirse como ingeniero. Su conductor afirma que nada le impide inventar, pensar con frecuencia en cosas nuevas .
Más, pero mucho más, de lo que nos dijo con palabras, fue lo que nos habló con sus gestos a cada pregunta, la profundidad con que encaró los recuerdos y la emoción que dejó traslucir en sus ojos humedecidos.
Cuando terminamos la entrevista, tuve la convicción de que habíamos estado ante un hombre especial: sencillo, creador de inventos para todos, de ideas para todos, de obras para los demás. Fue una especie de sensación que nos hizo pensar en que noventa y un años no es una vida sino muchas cuando se ha producido como él lo ha hecho; un acontecimiento que provoca respeto y admiración, sobre todo cuando las evidencias hablan de creación y esfuerzo, de iniciativa y constancia. Una conducta con la que ayudó a forjar un país, a participar de sus cambios y llevarlo hasta aquí, donde está …cien años después

7 thoughts on “Mentores – Mi abuelo

  1. Bueno ya sabes que soy una de tus admiradora s en Facebook pero con este blog me has conquistado definitivamente. Quise muchísimo a tus abuelos que en varias ocasiones me salvaron de chancletazos y otros castigos muy merecidos porque realmente fui una chiquilla terca e insurrecto. Sigue contándonos tus recuerdos y sus historias.

  2. Es dificil apreciar en su plenitud las obras, descubrimientos, realizaciones e inventos de hombres tan revelantes en la Historia de la Nación Panameña como lo hizo Papá Pungo en el realizar de su vida tan excepcional. Pero lo mas importante fue la raiz familiar tan fuerte y productiva que el y su esposa, Luisa D’Orazio , dejaron sembrados en esta patria, como son sus cinco hijos y 18 nietos, hoy en dia troncos de respetadas familias, que estaran forjando hoy en dia, el futuro de este pais.

  3. Te felicito por este blog y el permitirnos compartir las maravillosas palabras escritas que fueron los grandes sentimientos de tu abuelo. Esa es la mejor herencia a conservar por la que deben luchar y ser primordial en la familia de todo gran hombre o mujer. Los valores morales y todo aquellos esfuerzos que hicieron por ser productivos para su pais. Para seguir manteniendo ese legado, es necesario fortalecer la union familiar de todos y de los que se han añadidos por algunos lazos matrimoniales a la familia. Como tu, conservo cartas de mis antepasados, y he compartido con
    hijos sus luchas y valores. Admiro a todo aquel que perpetua aunque sea en cartas el buen nombre de una familia y que no los olvidan jamas porque estaran presente siempre en su alma y en sus recuerdos.

  4. Gracias Juancho, es bueno recordar. Si ahora los empresarios y dirigentes pensaran como Papa Pungo, toda sería tan diferente en nuestro querido Panamá

  5. Excelente primer artículo muy buenos los valores y ejemplos expuestos. También muy interesante la vida de su abuelo. Siga así.

    Saludos,

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